Blanqueo de Capitales


El blanqueo no entusiasmó a la City: dudan que muchos se animen a entrar

08-05-13 00:00 Estiman que recaudará menos que los $ 18.000 millones que ingresaron en el 2009. Aquel blanqueo duró seis meses y éste sólo la mitad. Pero esta vez no habrá penalidad: sólo esperar tres años. Coinciden en que no resuelve los problemas de fondo. Ni convencerá al que tiene la plata en negro por falta de confianza

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MARIANO GORODISCH Buenos Aires
“Hay argentinos que con el excedente de ahorro se van al dólar. Hay que ahorrar en moneda local, como se hace en todo el mundo”, dijo en octubre pasado la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, quien ayer sólo ofreció un blanqueo de capitales para quien tenga un billete verde en la mano que no haya declarado. En cambio, no dio ninguna opción de invertir en pesos para ingresar dinero al sistema financiero.
Dicen que es sabio cambiar de opinión. Aunque a veces genere desconfianza. En el mercado temen que el gobierno vuelva a cambiar de opinión y en el futuro pesifique estos bonos al tipo de cambio oficial –el único existente, para ellos–, o que directamente lo haga el próximo gobierno de turno.
“Hay que tener en cuenta que la AFIP tendrá la lista de todos los que entraron en el blanqueo y al año siguiente le cobrará el impuesto a los bienes personales y, además, los empezará a vigilar con 25 ojos en vez de con dos. En este contexto no se cuántos se animarán a entrar”, sostiene José Salinas, presidente de la Fundación Argentina para el Estudio y Análisis sobre la Prevención del Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo. A su juicio, este blanqueo recaudará menos de los $ 18.000 millones del 2009, porque aquél duró seis meses y éste sólo la mitad. Sin embargo, hay que tener en cuenta un dato a favor: en el blanqueo anterior se cobró hasta un 8% de penalidad, mientras que en éste no hay ningún tipo de recargo. Además, en sólo tres años se obtienen los dólares blancos.
Fernando Baer, titular de Bconomics, es escéptico: “Con una brecha del 100%, nada que sea ingresar dólares va a servir para corregir los desequilibrios. Mientras no se resuelva la emisión, financiación monetaria del déficit, la política monetaria y el atraso cambiario, todo será en vano”.
Para Gustavo Perilli, de AMF Economía, la medida apareció demasiado tarde: “Con el desgaste que se fomentó en las expectativas de los poseedores de los dólares y el malhumor general, debería aparecer con algún aliciente adicional, ya sea fiscal o monetario”.
Lo cierto es que el blanqueo será un termómetro de confianza: “Si no se logra repatriar muchos fondos, el país perderá aún más credibilidad. Puede ser un arma de doble filo”, explica un agente bursátil. “La medida es claramente beneficiosa para quien quiere hacer una inversión en Argentina. Pero la verdad no veo un gran estímulo para el que tiene la plata afuera por la falta de confianza. Más bien esto parece armado para favorecer a alguien, como ocurrió en el blanqueo del 2009 con Lázaro Báez”, revelan.
Con la colaboración de María Elena Candia y Verónica Dalto