Dólar Blue


“Si ya no puedes contra él, ignóralo”, la nueva estrategia K frente al dólar blue

 
El paralelo ya cotiza en la impensada cifra de $9,63, un 85% por encima del oficial. El Gobierno parece resignado a no poder bajar su precio, luego de ver que de nada sirvieron las amenazas de Moreno. Ante ello, opta por restarle importancia y mostrar que no afecta a la economía
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    Última actualización:
    03/05/2013 6:05:31 am
    Otro récord, una cotización cada vez más cerca de los $10 y una brecha de un inédito 85%respecto del tipo de cambio oficial.
    El mercado ya dejó de manifestar sorpresa por ver al dólar blue alcanzar cifras que, hasta hace pocas semanas, ni los más enconados críticos del Gobierno se habrían animado a pronosticar.
    Es así que, pese a todos los rumores sobre alguna inminente decisión oficial para intervenir en el mercado cambiario paralelo, la situación continúa invariable, y este jueves alcanzó la marca de $9,63.
    Es decir, trepó 23 centavos desde el último cierre del martes y en abril acumuló un incremento nada menos que del 11%, frente a sólo un 1,3% que registró el oficial.
    Los analistas dejaron de hacer previsiones, porque creen que a esta altura ya no hay análisistécnico que valga: su imparable escapada no obedece tanto al retraso cambiario como a unnerviosismo creciente que domina al mercado.
    La incertidumbre invade a la city porteña. Y de lo único que hay certeza, y que quedó demostrado, es que de nada sirvieron los llamados amenazantes de Moreno para bajar el precio. Y menos para fijarlo.
    Cabe recordar que antes de Semana Santa había "exigido" que "se baje" a $6, una cifra que ya luce como "insólita" habiendo transcurrido apenas un mes.
    Tratando de leer entrelíneas, los operadores del mercado creen que el Gobierno parece haberseresignado a ver subir su cotización. Y que lo único que puede hacer hoy día es seguir cerrando grietas que va dejando el cepo cambiario, aplicando para ello mayores dosis de la misma receta.
    En este sentido, la medida anunciada por los bancos privados (pero fogoneada desde las oficinas gubernamentales) para reducir la cantidad de divisas que puede extraerse en cajeros del exterior, fue interpretada como otro paso más para profundizar la actual política.
    La lectura que hace el mercado es que el Gobierno ve una disyuntiva entre controlar el blue ocuidar las reservas. Y deduce que, al ver que no ha podido influir sobre el primero, entonces claramente optó por privilegiar lo segundo.
    "A la Presidenta le preocupa y mucho lo que pasa con el dólar. Que no lo demuestre es otra cosa. De no ser así, no hubiese mandado a Moreno a apretar a los cambistas. Tampoco hubiese hecho esa reunión de urgencia con funcionarios a fines de marzo, apenas llegó de ver al Papa", reflexionó un banquero muy cercano al entorno kirchnerista.
    Y agregó: "Lo que pasa es que al ver que no lo pudo controlar, hace la de siempre: le resta importancia. Y hábilmente modifica el discurso para mostrar que la suba del paralelo no influye sobre el ritmo económico".
    Para el Ejecutivo, según fuentes consultadas, la aparición de algunas tibias señales positivas en la economía -como el récord en la recaudación de IVA o el mantenimiento de la inflación, gracias al congelamiento de precios- ahora sirven para reforzar el argumento de que el blue no debe considerarse una obsesión.
    Más aun, la administración K razona que lo que sucede en el circuito marginal tiene que ver con acuerdos entre privados y que no le conviene intervenir, al menos hasta las elecciones.  
    En consecuencia, parecen más lejos de convertirse en realidad las posturas más radicalizadas que postulan algunos integrantes del equipo económico, como Axel Kicillof, que viene proponiendo sin éxito un desdoblamiento formal del tipo de cambio.
    Más bien, da la impresión de que en el oficialismo se optó por denostar a quien enarbole el argumento del retraso cambiario. Como el diputado Roberto Feletti, quien consideró unavictoria política haber llevado a Federico Sturzenegger, titular del Banco Ciudad y referente económico del PRO, a admitir que promovería una devaluación del 40% si estuviera a cargo de la política económica.
    O como el diputado Agustín Rossi, jefe de la bancada oficialista, quien se mostró "sorprendidopor la honestidad brutal de los dirigentes políticos que impulsan una devaluación abrupta del tipo de cambio".
    "Las devaluaciones implican la transferencia directa de recursos de los sectores de ingresos fijos y posicionados en pesos hacia los más concentrados de la economía y los posicionados en dólares", argumentó el legislador santafesino, en relación a las declaraciones de Sturzenegger y del gobernador socialista Antonio Bonfatti.

    Mirando desde la tribuna
    Mientras tanto, sigue quedando en claro que el Central se fijó el objetivo de recuperar las divisas perdidas. Y lo hace por la vía de presionar a los sojeros para que no retengan producción en los silobolsas.
    En un mercado en el cual el BCRA tiene el monopolio de los dólares que ingresan, la entidad en abril acumuló compras por más de u$s600 millones, con un promedio diario de alrededor de 35 millones en la última semana.
    Aun así, no ha logrado aumentar las reservas, que ya se encuentran en su nivel más bajo de los últimos seis años.
    Claro que para comprar los dólares que genera la exportación de la cosecha debe emitir pesos, parte de los cuales se vuelcan al circuito informal y recalientan aun más la cotización del blue.
    "Un camino para que el billete paralelo tenga menos presión alcista sería la de establecer 'un vaso comunicante´ entre el paralelo y el oficial", señaló el economista Federico Muñoz.
    Ahora que el Gobierno prioriza cuidar la caja verde, que obliga a las "manos amigas" a no intervenir como antes (incrementando la oferta en el circuito marginal), la suba se le torna más inmanejable.
    Pero hay más motivos para pensar que la administración K se ha resignado a ver pasivamente la escapada del blue. Y es la resistencia a favorecer una fuerte y decidida suba de tasas de interés que pueda competir por las preferencias de los ahorristas.
    "No desea elevarlas como forma de desalentar la compra de dólares porque piensa que podría conducir a una recesión", observó el consultor Salvador Di Stefano.
    Más bien, al contrario, en las últimas semanas han circulado informes de economistas cercanos a la línea oficialista, en los que se puso de manifiesto que hubo alternativas de inversión que ganaron más que el dólar en lo que va del año, como algunas acciones líderes de la bolsa.
    Este argumento ha venido a engrosar la retórica oficial según la cual la escapada del paralelo no obedece a una situación racional de los inversores sino que, más bien, está ligada al intento de forzar una devaluación por parte de los grandes conglomerados empresariales.
    Sea convencimiento real o simplemente una aceptación de que ya no logra dominar al mercado, lo cierto es que la actitud del Gobierno transmite pasividad frente al devenir de la divisa marginal.

    Mientras, el mercado se pregunta hasta qué nivel de precio llegará y crece la preocupación por lo que se ve como un inexorable contagio del dólar paralelo sobre la actividad industrial y comercial, contrariamente a la estrategia K de ignorar los efectos de la suba.

    Brecha que preocupa cada vez más
    En la medida en que la brecha se acentúa, se acrecienta uno de los problemas más graves que enfrenta la economía: la distorsión de precios relativos.

    La importancia de este mercado informal de la divisa estadounidense excede largamente los volúmenes que se negocian a diario ya que, con sus vaivenes, ejerce cada vez más influencia sobre las expectativas de las familias, empresarios e inversores.

    Dichas expectativas son un factor determinante en el comportamiento de la sociedad, ya que tienden a modificar los hábitos de compra y a fomentar la especulación, habida cuenta de que muchos comerciantes e industriales -al no saber el costo al que repondrán la mercadería- buscan armarse de un "colchoncito". Y esto se expande a toda la cadena de distribución.

    "El punto no es menor, porque la actual inflación, y la proyectada, ya está cerca del límite que le permite al Gobierno administrar razonablemente los precios relativos", señaló Ricardo Delgado, de Analytica.

    El impacto ya se hace evidente en algunas actividades, como la inmobiliaria. Pero un mercado desdoblado no sólo afecta a sectores vinculados al ladrillo, ya que influye en todo tipo de decisiones de inversión.
    Lo concreto es que el blue subió en lo que va del 2013 cerca del 40%, es decir, más del doblede lo que rinde un plazo fijo en todo un año.
    En resumen, se convirtió no sólo en un refugio para los argentinos, sino en uno de los "activos" más rentables y buscados. Y, al menos por lo que refleja el mercado en las últimas semanas, su precio parece no tener techo.
    "La gente ve a la divisa como resguardo de valor. Esto es peligroso, porque la especulación financiera pasó a ser más rentable que la producción y esto puede frenar el consumo", comentó a iProfesional Rodrigo Álvarez, director de Analytica.

    El factor confianza
    Pasaron las vacaciones, se aumentaron los controles en la city, se empezaron a liquidar los sojadólares y el blue aun así sigue batiendo récords. ¿Habrá forma de que se revierta esta tendencia?

    "Es claro que el Gobierno no tiene intenciones de actuar en el problema de fondo y ve a la plaza paralela como marginal e ilegal", sostuvo Álvarez.

    "Es difícil que intervenga para resolver un problema que ahora niega y para el que además realiza un diagnóstico equivocado", reflexionó Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso.

    La sensación es que, a medida que pasa el tiempo, las herramientas se agotan.

    Por ejemplo, acelerar la suba del dólar oficial, que podría haber sido la solución cuando la brecha era pequeña, ya no es visto por nadie como una salida. Más bien, al contrario, algunos opinan que hasta alimentaría el apetito por la divisa marginal.

    Hay algo todavía peor. Se supone que la resignación del Gobierno ante la escalada del blue es el precio a pagar por priorizar el nivel de reservas del Banco Central.

    Sin embargo, tal como se señaló, se están observando resultados negativos en ambos planos al mismo tiempo.

    "Estábamos esperando que la liquidación sojera pusiera fin a la caída de las reservas, que fue de 3.000 millones en el primer trimestre. Pero llegamos a un punto en el que la soja ya no alcanza, porque se redujo drásticamente el ingreso de dólares financieros por créditos e inversión externa", observó Muñoz.

    En definitiva, la idea que cobra fuerza es que, para "domar" al blue, se requiere de algo mucho mayor que una buena cosecha de soja: la confianza del mercado.
    Tanto, como para que los particulares estén dispuestos a desprenderse voluntariamente de sus dólares, aunque fuera al precio del mercado paralelo.