Devaluación

El Gobierno busca convencer que no habrá devaluación tras las elecciones

 
Lo hace a través de sus posturas en el mercado de futuros. Pero también opera en el corto plazo, absorbiendo liquidez e impulsando subas de las tasas
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    Última actualización:
    30/05/2013 8:05:22 am
    Se van conociendo movimientos de piezas del Gobierno con respecto al dólar. Más allá de los vaivenes del "blue", en el mercado oficial el Banco Central (BCRA) está jugando fuerte en la cotización a futuros.
    Busca enviar el mensaje de que no habrá devaluación después del 27 de octubre. Un clásico de cada elección. En 48 horas bajó la tasa implícita del dólar para fin de enero de 2014 del 26% a menos del 20%. Está debajo de los $5,90 en el MAE, la plaza donde operan bancos y el BCRA.
    Pero ese mensaje abierto no alcanza. Los temores en la plaza no sólo son devaluaciones. Se suma en esta oportunidad una variante desconocida en las últimas elecciones en la Argentina: el desdoblamiento. Esta nueve especie en el reino surge de la brecha de casi un 70% existente hoy entre el oficial y el paralelo, inexistente en anteriores procesos.
    El cada vez más influyente Guillermo Moreno y Mercedes Marcó del Pont se oponen a esa medida. Axel Kicillof es el único abanderado del desdoblamiento. Lo más importante: Cristina de Kirchner la rechaza.
    Pero es imposible predecir movimientos del Gobierno tras los comicios, si es más incierto aún el propio resultado en las urnas. Si el Gobierno sale airoso, Moreno será aún más poderoso. Nada cambiará. Lo incierto nace con una derrota oficial. Por lo pronto, resulta interesante analizar el auge de las emisiones de provincias y empresas vía "dollar linked" y sus derivaciones.
    El ministro Hernán Lorenzino y el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, fueron los que promovieron indirectamente estas colocaciones. Decían al justificarlas, que se trataba de alternativas al "blue".
    Pero no hubo descompresión. Es que en caso de "desdoblamientos" -con o sin justificación, se trata del temor en la plaza- los papeles ajustarán por el menor precio de los diferentes dólares que eventualmente surjan. El Gobierno, siempre teorizando en estos escenarios, no va a permitir ajustes que compliquen las finanzas provinciales (principales emisoras de "dollar linked"). Molinos puso una cláusula en su emisión, estipulando que ante eventuales desdoblamientos se ajustará por el mismo tipo de cambio al que liquida sus exportaciones.
    Pero en paralelo, sin poner también la luz de giro, el BCRA dobló a la derecha en otros campos. Contrajo la base monetaria en $15.500 millones mediante las subastas de Lebac. El martes volvió a subir la tasa en 250 puntos básicos, una herejía para el pensamiento heterodoxo.
    Es la sexta suba de tasas del año, de manera gradual y silenciosa. También hizo que el Banco Nación se esfume del mercado de préstamos interbancarios en su momento para que suba la tasa de corto plazo y estimular la liquidación de las exportaciones. Hizo más cara la demora en las liquidaciones.
    En lo que respecta a la expansión monetaria total, atrás quedó el aumento del 40% interanual. Lo hizo al 37% en marzo, el 35% en abril y el 34% en mayo. Tras el pago del medio aguinaldo a fin de junio y principios de julio se ubicaría por debajo del 30 por ciento, según Ambito.
    En las últimas semanas los factores de expansión de la base monetaria fueron la liquidación de exportaciones y la sed de pesos del sector público, compensados por la absorción mediante pases y Lebac y Nobac. Otros movimientos del volante sin poner luz de giro. Nunca es tarde. Lo importante es si alcanza.