Devaluación

Devaluar sin que se note: "dólar Cristina" acelera y este año se dará la mayor suba de toda la era K
14-08-2013 "Quienes quieran ganar plata con una devaluación deberán esperar a otro Gobierno", decía hace dos meses Cristina Kirchner. Lo cierto es que desde entonces el billete verde viene subiendo a tasas sorprendentes por factores internos y externos. Pronósticos para la divisa para fines de año
"Quienes quieran ganar plata con una devaluación deberán esperar a otro Gobierno".
Con esta frase, tan simple como contundente,Cristina Kirchner dejaba bien en claro hace un par de meses cuál iba a ser la política del Ejecutivo para con el dólar.

Sin embargo -así como ha sucedido en otras cuestiones- el "relato" parece ir por un ladoy la realidad por otra.

Es que, precisamente en estos últimos dos meses, algo ha venido ocurriendo en materia de política cambiaria y que va justo endirección contraria al discurso oficial.

Otra Argentina
Hasta hace un tiempo, el dólar en la Argentina era utilizado -junto con los subsidios- como "ancla" inflacionaria.
Es decir, para evitar una mayor disparada del índice, el Gobierno fue conteniendo la suba del billete verde para que su escalada no potencie aún más el alza de precios.
La consecuencia de esto es que la divisa estadounidense comenzó a atrasarse frente a la inflación. Así, los productos argentinos se fueron haciendo cada vez más caros en dólares y el país fue perdiendo competitividad, producto de ese atraso cambiario.
Consciente de los "efectos colaterales" que trajo el haber aplicado esta política, el Gobierno ahora comenzó a acelerar su ritmo alcista para, al menos, acercar su repunte al índice inflacionario.
Y, pese a los dichos de Cristina, lo cierto es que el dólar en la Argentina muestra esta foto:
  • Del 2004 al 2011: el valor oficial subió menos del 10% anual.
  • En 2012: la tasa de incremento se elevó al 13%.
  • En 2013: en lo que va del año ya superó la marca del 2012 
Pero las cifras resultan más sorprendentes si se observa lo sucedido en los últimos meses, en donde la acelerada es notoria. A punto tal que si se anualiza el alza se observa que:
  • En abril el ritmo (anualizado) fue del 15%.
  • En mayo trepó al 25%.
  • En junio al 27%.
  • En julio alcanzó el 30%
  • En lo que va de agosto, avanza por encima del 32%
"Este nivel superior al 30% anualizado demuestra que el Gobierno busca acelerar para que no se siga profundizando el atraso cambiario y los problemas de competitividad", sostiene Gaston Rossi, director de LCG.
Con estas cifras sobre la mesa, ya es de prever que en este 2013 se dará la mayor devaluaciónde toda la era kirchnerista.
Y sucederá algo que resultaba impensado tiempo atrás: el dólar terminará subiendo casi a lapar de la inflación (ver gráfico): 
El alineamiento de estas dos variables clave da lugar a dos lecturas. Como sucede a veces, una mala y otra buena:
  • La mala es que el porcentual de suba (que posiblemente sea para todo 2013 del orden del 25%) es extremadamente alto y no se soluciona el problema de fondo (encarecimiento en dólares y pérdida de competitividad).
  • La buena es que, al menos, el Gobierno evita que se profundice el ya indisimulable atraso cambiario. No lo resuelve, pero al menos evita que se agrande.
¿Necesidad o convicción?
Para poder analizar mejor este gran cambio de la administración K en su manejo con el dólar, resulta necesario ver también qué pasa fronteras afuera.
Y desde esta perspectiva se observa que el fuerte proceso de devaluaciones que se está dando con las distintas monedas también presiona al Banco Central y lo obliga a acelerar la suba del billete para acompañar esta tendencia.
¿Por qué? Porque si las divisas de países vecinos se debilitan frente al dólar, sus productos se tornan más competitivos (se abarata la mano de obra e insumos que se pagan en moneda local).
Entonces el Gobierno K también debe hacer subir al dólar más de prisa, para que los productos albicelestes no queden "fuera de carrera".
De modo tal que acelerar la tasa de devaluación es un camino que para muchos analistas se torna casi inevitable.

¿Y por qué se abaratan todas las monedas? Porque Estados Unidos ya avisó que su economía estaba dejando atrás las secuelas de la crisis de hipotecas, que comenzó a recuperarse y -por ende- que iba a abandonar su política de tasas bajas y de dólar barato.
Esto dio lugar a una fuerte salida de capitales de la región, producto de inversores deseosos por dolarizar sus tenencias, ya que buscan anticiparse al fortalecimiento de la divisa a nivel global.
El vecindario, con fuertes cambios
Producto de este cambio de clima, las monedas han comenzado a recorrer su ciclo de depreciación. Para Argentina cobra particular relevancia lo que vaya a suceder con el real brasileño.
Seguir de cerca su evolución se hace más que necesario por la importancia que tiene ese mercado para la colocación de productos argentinos.
"En lo que va del año, el Banco Central acumuló una devaluación del 13%, casi en línea con lainflación. Este porcentaje resulta similar al que se registró en Brasil. Es decir que en dólares estamos siguiendo el mismo ritmo", afirma el economista Tomás Bulat.
Pero hace una salvedad: "La gran diferencia es que ellos tienen un índice inflacionario del 6,7% y acá ronda el 25%, lo que hace que ellos sean mucho más competitivos".
"Lo que se está viendo ahora con el mayor ritmo de devaluación es consecuencia del comienzo del fortalecimiento del dólar a nivel mundial, que debilita al resto de las monedas", coincide en señalar Luciano Cohan, economista de Elypsis.
Rossi, de LCG, agrega: "Ahora comenzarán a observarse que algunos factores que antes jugaban a favor lo harán en contra. Y la evolución del real es uno de ellos".
Sobran pesos, faltan dólares 
A principios de año el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, había afirmado que el dólar oficial llegaría a los $6 a fines de diciembre, lo que implicaba un incremento del orden del 22% anual.
No obstante, a raíz del cambio de clima global -y habiendo tomado nota de cómo el Gobierno argentino aceleró la suba en estos últimos meses- varios analistas ya ajustaron suspronósticos de comienzos de año.
"Estimo que el Gobierno terminará el 2013 con un dólar oficial por encima de los $6. Es decir, el incremento superará el 22%. Pero tampoco creo que la devaluación de las últimas semanas sea extrapolable a futuro", considera Rossi.
Al igual que este analista, otras fuentes consultadas argumentan que si la administración K lo hacer subir bastante más que un 25% este aumento pegaría de lleno en la inflación.
Según la encuesta que realizó en julio la consultora LatinFocus, con sede en Barcelona, entre los que apuestan por un precio por encima del "dólar Moreno de $6" se encuentran Capital Economics, el Banco Santander C&T Consultores.
"El precio para fin de año dependerá, primero y principal, de cuánto apriete y condicione laeconomía al Gobierno y, en segundo término, del resultado electoral de octubre", afirman desde M&S Consultores.
"Ambos factores marcarán el perímetro del poder de acción del Ejecutivo, sabiendo que tal como se presentan hoy día las cosas, "algo tendrá que hacer, porque la estrategia actual luce insostenible en el tiempo", agregan.
Los economistas de M&S sostienen además que no puede descartarse algún salto del dólar paralelo camino a octubre, causado por la fuerte emisión y el excedente de moneda local.
"El bienio 2014-2015 mostrará un escenario con un dilema de fondo planteado por el faltante de dólares junto con el sobrante de pesos", sostiene Carlos Melconian.

El economista remarca los perjuicios que actualmente trae la fuerte emisión para financiar un abultado gasto público.

"A partir de aquí, ambas cuestiones se ligan: el sobrante de pesos quiere pasarse a bienes y/o dólares y presiona a los precios, al mercado cambiario oficial y también al paralelo", completa Melconian.
"Visto así y muy simplificadamente -agrega- el origen primario del faltante de dólares es elsobrante de pesos que, a su vez, tiene un origen fiscal".

Es por eso que Melconian pronostica que, de cara a octubre, el paralelo, los precios y lasreservas le traerán varios dolores de cabeza al oficialismo.

El dólar de Marcó del Pont¿Cómo se ve al dólar oficial desde Wall Street? Los contratos que se conocen como NDF (Non deliverable forwards) muestran que el panorama con el billete verde de ser calmo: los vencimientos pactados para diciembre se negocian a $6,57 y para agosto 2014 se realizan a $8,93.
¿Qué son los NDF? Son contratos negociados por empresas multinacionales que operan en la Argentina que buscan cubrirse contra bruscas variaciones del tipo de cambio.
Lo relevante de esta cotización es que no está "manchada" por la intervención que realiza elBanco Central para presionar a la baja, como sí lo hace en el mercado Rofex o en el MAE.
Y esto le confiere una mayor transparencia a la opinión de quienes negocian en base al riesgo cambiario argentino. 
El blue, con su propia dinámicaEn la Argentina suceden cosas verdaderamente insólitas. Y una de ellas puede observarse en lo que sucede en la plaza cambiaria.
A las complicaciones que genera un país con mercado desdoblado (oficial y paralelo) se ha sumado otra que es digna de asombro: el "desdoblamiento del propio dólar blue".
Es decir, actualmente conviven una cotización "blue oficial", que informan algunas entidades para conformar a Moreno, y una "blue real", que es la que vale a la hora de pactar una operación.
Lo cierto es que -más allá de esta nueva rareza- ambos precios parecerían "condenados" a ir para arriba.
"Por lo menos hasta elecciones de octubre, el Gobierno va a seguir fomentando el consumo e incrementará el gasto público, por lo que van a sobrar pesos y eso va a meter presión al precio del paralelo, que va a trepar a entre $10 y $11 para fin de año", pronostica Bulat.
Por lo pronto, el actual contexto muestra a una Argentina con múltiples colores para el dólar, un mercado que ya hizo su propio ajuste (vía el circuito informal) y un billete verde oficial que crecerá cerca de un 25%, pese a que Cristina diga que "el que quiera ganar plata con una devaluación tendrá que esperar a otro Gobierno".