Baja en Precios

Departamentos porteños: Siguen cayendo las ventas y bajaron los precios en dólares

POR PABLO NOVILLO

Los valores promedian un 10% menos con respecto al 2012, en departamentos de dos y tres ambientes valuados en dólares, para los barrios más buscados. Es un estudio de una consultora.
www.clarin.com

15/02/14
El cepo cambiario y los vaivenes de la economía siguen siendo trabas muy grandes para el mercado inmobiliario. Según el Colegio de Escribanos de la Ciudad, el año pasado la cantidad de compraventas de departamentos cayó un 22,89% respecto de 2012. Y así, los precios de las viviendas, fijadas en dólares, están empezando a bajar en esa moneda.
De acuerdo al informe del Colegio, en 2013 se firmaron 35.956 escrituras. En pesos, el valor promedio de las operaciones creció un 31,7%. Pero este dato obedece a una razón evidente: la devaluación. Y como en el mercado de los usados la gran mayoría de las compraventas se hace en dólar billete, el número que más importa es otro: según un informe de la consultora Reporte Inmobiliario, en noviembre los precios de las viviendascayeron en promedio más de un 10% en comparación con un año atrás para los barrios más buscados. Fue l a primera vez en la última década que los valores en la moneda estadounidense se movieron a la baja.
Si bien la situación del mercado actual hace que no existan parámetros para guiarse, y que los precios que se terminan acordando dependen más que nunca de la propia negociación entre quienes venden y quienes compran, en algunos barrios la baja en dólares se notó más. De acuerdo al relevamiento hecho por Reporte Inmobiliario, los barrios donde más cayeron los valores fueron Palermo (17,3% de baja), Villa Crespo (12,5%) y Núñez (10,3%), de buena cotización en el mercado. De hecho, en casi todos los barrios porteños se notó un descenso, y sólo un puñado –que no encabeza el ranking de operaciones inmobiliarias– logró mantener los valores o subirlos levemente, para obtenerse un promedio a la baja general del 6,4%. “Se trata de una baja lógica, que de todas formas sigue siendo escasa si se la compara con lo que se devaluó el peso. En el mercado de usados no hay dólar celeste ni otras fórmulas, los vendedores piden billetes verdes.
Por eso es esperable que se sigan ajustando los valores ”, analizó José Rozados, de Reporte Inmobiliario.
Algo de esto ya se estaría produciendo. Martín Boquete, vicepresidente del Colegio Unico de Corredores Inmobiliarios, explicó: “Una cosa es el precio de cotización que pide el vendedor y otra es el valor al que realmente se termina cerrando la operación. Según nuestros números, desde el inicio del cepo cambiario a hoy los precios en dólares cayeron más del 5% y hasta un 20% ” Como en otros rubros de la economía, lo que prevalece hoy en el mercado inmobiliario es la incertidumbre. “Es difícil saber cómo se comportará este año el mercado. Si el dólar se devalúa más, especialmente el blue, podrían complicarse las operaciones. Si se estabiliza, podríanaparecer los compradores que estuvieron esperando que el valor de las unidades cayera”, señaló Boquete.
Otros especialistas del área coinciden con esta visión un poco más optimista. “No veo que haya una necesidad extrema de vender, y en muchos barrios la oferta se mantiene igual. Muchos de los que esperaron su momento saldrán a comprar, el refugio de valor en propiedades este año será importante. No creo que los precios bajen mucho más”, estimó Daniel Migliorisi, de la inmobiliaria que lleva su apellido.
Ciertos números parecen avalar esta posibilidad. Según el Colegio de Escribanos, a partir de agosto del año pasado la cantidad de escrituras fue creciendo levemente mes a mes, lo que no alcanzó para contrarrestar la caída interanual pero sí para marcar una incipiente tendencia positiva.
Por lo pronto, el año pasado el 36,7% de las operaciones se realizó con unidades cuyos valores se ubicaron entre $ 250.000 y $ 500.000, pero aún así en este segmento hubo una baja del 351% respecto de las que se habían firmado en 2012. El grupo de las unidades más baratas (menos de $ 150.000) también cayó, un 24,1%. En cambio, las operaciones por propiedades de más de medio millón de pesos cayeron pero en menor porcentaje.
El boom de la construcción y el mercado inmobiliario de usados tuvo un crecimiento sostenido y vertiginoso a partir de la crisis del 2001, cuando la fuerte devaluación llevó a colocar los ahorros en ladrillos y, con la mejora progresiva de la economía, arrastró la inversión a todo el sector. Hasta fines de 2011, el derrame llegó al sur, como en el caso de Flores. Pero tras las medidas restrictivas con el dólar las operaciones fueron perdiendo referencia y el boom se frenó.