Registro de la Propiedas

EDICIÓN IMPRESA 

Un paro congela las operaciones inmobiliarias en Buenos Aires

Desde hace 30 días no se cierran operaciones en territorio bonaerense, situación que complica a las inmobiliarias. También se complican los alquileres
por MATÍAS BONELLI Buenos Aires

El mercado inmobiliario de la provincia de Buenos Aires sufre hoy uno de sus peores momentos de los últimos tiempos.
Luego de sumar una caída superior al 50% durante los últimos cuatro años, el sector había mostrado en febrero pasado su primer incremento en 23 meses, aunque desde hace un mes una medida de fuerza en el Registro de la Propiedad Inmueble bonaerense –protagonizada por empleados tercerizados– volvió a pegar fuerte al mundo de los ladrillos.
Tanto desde las inmobiliarias como desde el Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires advierten sobre la delicada situación que les toca vivir, y sostienen que el nivel de parálisis actual es “realmente preocupante”, ya que se da una “virtual paralización” de las operaciones.
“En este momento nadie se puede mudar, escriturar una casa o pagar un inmueble porque los certificados no son expedidos, y si hay un crédito pendiente el banco no puede entregar el dinero. Si alguien necesita alquilar una casa donde vivir tampoco puede hacerlo, ya que no se pueden realizar contratos de locación cuando se necesitan certificados por el garante de dicho contrato”, explicó Jorge Mateo, presidente del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires.
“Esta situación agrava la actual caída del mercado inmobiliario, ya que desde 2011 hasta hoy se redujo un 50% la cantidad de ventas de propiedades. El paro y la demora que ya lleva tantos días pone la situación en un lugar mucho peor”, agregó Mateo.
Este escenario lleva a que no se expidan certificados de dominio, que acreditan la titularidad de la persona que quiere vender y el estado del inmueble.
De este modo, es imposible conocer, por ejemplo, si la propiedad en cuestión tiene embargos o hipotecas en su contra.
Tampoco se despachan los certificados de anotaciones personales, donde se demuestra que la parte vendedora puede disponer de su bien. Sin estos certificados es imposible escriturar, situación que tiene paralizadas las operaciones.
Las inmobiliarias, además, advierten que su tarea no pasa hoy sólo por estar al tanto del avance de las negociaciones, sino que también deben contener a compradores y vendedores, cada vez más inquietos por la falta de resolución y el freno de las escrituraciones.
Por su parte, la titular de la delegación La Plata del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, Cora Ocampo, aseguró que “aún no hay certeza sobre la terminación del conflicto”. Además, Ocampo sostuvo que “hay en espera miles de títulos para ingresar a su inscripción, miles de certificados de dominio y anotaciones personales y miles de documentos relacionados con trabas de embargos, inhibiciones y demás medidas cautelares ordenadas judicialmente”.
En el mercado confían en que durante las próximas horas el conflicto se pueda resolver, aunque también entienden que demorará varios días la puesta a punto de todos los trámites que haya quedado pendientes una vez que finalice el conflicto.
La huelga también impide que ingrese a las arcas del Estado provincial el dinero que percibe por los impuestos de las operaciones de compra-venta.