Moderna Buenos Aires


"Moderna Buenos Aires", el plan para que los porteños sean (cada vez) más porteños


El programa, diseñado por un pequeño grupo de arquitectos y urbanistas, busca que los habitantes de la ciudad disfruten y aprendan de los edificios y las calles que recorren a diario

Por Valeria Vera  | LA NACION

¿Cómo aprender a mirar distinto lo que ya se conoce y redescubrirlo? ¿Cómo hacer para que lo cotidiano deje de ser una postal repetida y se transforme en una historia nueva por contar?
Parte de estas premisas encontraron respuesta en"Moderna Buenos Aires", la iniciativa impulsada hace tres años por un grupo de arquitectos, urbanistas y fotógrafos que se propusieron desde entonces "evangelizar" a los porteños. ¿El objetivo? Que conozcan a fondo y disfruten de los edificios y las calles que recorren a diario, sin que éstos pasen desapercibidos o simplemente al olvido.
Buscamos que los porteños desarrollen una sensibilidad diferente
El fanatismo y la pasión que irradia el equipo cuando habla sobre la polifacética Buenos Aires con LA NACION genera enseguida un efecto contagioso y hasta deseos de "saber más, involucrarse y formar parte", aunque no se sea porteño. Y son estos sentimientos los que inclinan la balanza a favor del programa cuando recorren algunos de los 48 barrios que la conforman, según revelan durante la entrevista.
"La idea es ampliar la visión que tiene la gente en torno a la ciudad, sin que se convierta en una discusión científica. No queremos movernos en el plano de la academia, sino bajarlo a la tierra y apuntar a acciones concretas", señala a este medio Cristina Beatriz Fernández, una de sus principales promotoras, al tiempo que destaca el importante rol que desempeñan decenas de voluntarios en una misión que comenzó siendo más bien de nicho, pero que gana terreno entre expertos y "amantes" del buen vivir y de las vivencias y curiosidades urbanas.

Emilio Schargrodsky, otro integrante de este grupo interdisciplinario, respaldado por el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU),añade: "Nuestra intención no es hablarle a entendidos de grandes obras, sino dirigirnos a la gente común y enseñarles sobre arquitectura y arte modernos, a partir de esos comentarios que más atrapan".

A propósito de esto, Yamil Kairuz, trae enseguida a la mesa la anécdota de un viaje a Bilbao, que sirve para recrear el deseo que persiguen en Moderna Buenos Aires. "Acaban de inaugurar el Guggenheim y estaba por tomar una foto del frente. De repente, se acerca un barrendero y me dice, sin vueltas: «No sabés lo impresionante que es verlo al amanecer». Me llamó la atención que disfrutara de esa imagen urbana y que le llegara tanto. Creo que ilustra muy bien lo que queremos lograr", dice entusiasmado.

CÓMO SE MATERIALIZÓ LA IDEA
La intención de "convertir a la ciudad en algo más palpable y cercano para sus habitantes" atravesó todo el proceso de creación. De entrada, se buscó "retratar" el movimiento moderno que se propagó por varias partes del mundo, entre ellas, Buenos Aires, San Pablo, Río de Janeiro y Nueva York, desde la década del ´30 hasta el ´70.

Un archivo virtual, que empezó con unas 30 fotografías de distintas obras y hoy concentra alrededor de 400, acompañadas por una breve descripción (ficha técnica), constituyó el primer paso de un fenómeno que, por momentos, parecía inabarcable. Actualmente, alrededor de ocho profesionales se dedican a tomar instantáneas, como si se tratara del "Street view" de Google, y las comparten en una base que puede consultarse vía on line.
Para los inquietos la propuesta contempla paseos en bicicleta, guiados por expertos; visitas por el interior de edificios emblemáticos, como el ex Banco de Londres (1960) y la Biblioteca Nacional (1961); la apertura ocasional de mansiones, casas y algunas embajadas, que no suelen estar abiertas al público; stands y eventos en puntos estratégicos, que convocan a "mirar y vestir arquitectura"; y viajes en buses turísticos con paradas específicas, que ilustran parte de esta movida en aumento.

El programa, incluso, reserva un capítulo dirigido a los porteños más autodidactas, que escapan a lo grupal, pero que pretenden afianzar el vínculo con el lugar en el que eligieron vivir. "Nuestra página web tiene planos de la ciudad y los interesados pueden bajarse esa información, junto con la descripción de los edificios ya señalizados. Es ideal para salir a caminar, perderse y poder apreciar un poco más aquello que se está viendo", recomienda Schargrodsky.

PRÓXIMOS PASOS

En "Moderna Buenos Aires", admiten, crece gradualmente el deseo de cambiar la percepción que tienen los porteños acerca de ellos mismos y su alrededor con el fin de desarrollen una sensibilidad diferente. Por eso, preparan por estos meses una serie de documentales a gran escala sobre arquitectura, con la intervención de jóvenes profesionales y de los más "veteranos" en el oficio, o los del "sub-90", como los denominan internamente (porque rozan los 80, 90 años de edad). "Esto apunta, al mismo tiempo, a modificar la idea que la gente tiene de nosotros, que suele asociarnos con una cosa extraña y lejana, casi como extraterrestres", reflexiona entre risas Daniel Fernández, otro miembro del grupo.
En paralelo, trabajan para generar una plataforma con códigos QR que esté disponible en edificios gubernamentales. Así, quien quiera aprender más de su pasado, puede acercar su celular y descargar la información a su teléfono.

¿Cómo miden ustedes que la misión que decidieron encarar empieza a dar frutos? "Cuando la gente habla de un edificio como hablamos nosotros, cuando vemos que tiene relación con la obra y su entorno, lo disfruta y valora, sentimos que parte de nuestro objetivo está cumplido", sostienen al unísono.

Lunes 23 de junio de 2014 | 13:21