Consumo

EDICIÓN IMPRESA ECONOMÍA Y POLÍTICA 23.07.14 | 00:00
Por la pérdida de poder adquisitivo, los consumidores modifican hábitos

Disminuyen la compra de productos más sofisticados y optan por otros más económicos Además, realizan compras más pequeñas y reducen las de abastecimiento general
por MARIANA SHAALO Buenos Aires
www.cronista.com

 Por la pérdida de poder adquisitivo, los consumidores modifican hábitos
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La pérdida del poder adquisitivo está haciendo que los consumidores cambien de hábitos y opten por disminuir la compra de productos más sofisticados y aumentar la de otros considerados básicos y más baratos.

Más allá de la caída de ventas de bienes durables, el consumo masivo viene registrando bajas importantes y en junio la tendencia se acentuó con un retroceso en volumen de entre 1,5% y 2,4%, de acuerdo con proyecciones que maneja la consultora CCR en base a un relevamiento de 143 categorías de alimentos envasados, bebidas, lácteos, congelados y artículos de limpieza, cosmética y tocador.

A diferencia de lo que ocurrió en años anteriores, ahora todos los niveles socioeconómicos perciben una pérdida del poder adquisitivo, lo que está derivando en un recorte de gastos por parte de los consumidores y en la multiplicación de estrategias para poder sostener el consumo, advirtió Patricia Sosa, directora de negocios del área Cuore de CCR en el lanzamiento del estudio Pulso Social la semana pasada.

De esta manera, el estudio dio cuenta que el 72% de los argentinos opina que el poder adquisitivo se ha deteriorado en el último año y sólo 24% de los entrevistados aseguró que puede ahorrar frente a un 30% que lo declaraba el año pasado.

Por este motivo, los consumidores optan por cambiar consumos e incorporan o aumentan la compra de determinados alimentos más económicos como fideos secos, conservas y arroz, mientras que admiten que disminuyeron o directamente dejaron de consumir otro tipo de productos más prescindibles como golosinas o galletitas, fiambres y quesos, congelados, gaseosas y cortes de carne sofisticados.

Cifras de los primeros cinco meses del año marcan que a pesar que los fideos secos tuvieron un aumento de precios de 45%, el volumen de ventas aumentó 4,8%. En el caso de la harina, el fenómeno fue más acentuado aún y a pesar de la suba de precios de 111%, las ventas crecieron casi 12%.

De acuerdo a datos difundidos por Investigaciones Económicas Sectoriales (IES) Consultores, el consumo de galletitas y snacks retrocedió 1,3% promedio en los primeros cinco meses del año mientras que el de golosinas fue uno de los más golpeados con una caída de 7,5% interanual.
Como contrapartida, en la cámara que nuclea a los industriales fideeros admiten que las ventas aumentaron en los últimos meses como consecuencia de una sustitución de consumos y estiman que la coyuntura positiva continuará por los próximos 18 meses; mientras que las cifras de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra) también confirman la baja del consumo promedio de carne vacuna. De acuerdo con los últimos cálculos de la entidad, en el primer semestre de 2014, el consumo por habitante de carne vacuna descendió un 3,7% anual.

El estudio de CCR también indica que entre las estrategias que los consumidores eligen para proteger su poder adquisitivo figuran realizar compras más pequeñas; reducir las de abastecimiento general y tratar de controlar o disminuir las adquisiciones compulsivas. En tanto, en los niveles socioeconómicos medios y altos se menciona el incremento de la compra de productos para guardar para el futuro y de esta manera “ganarle a la inflación”.

Además, en CCR destacaron el crecimiento de las compras en los locales de cercanía en detrimento de las realizadas en supermercados e hipermercados, particularmente en Capital y Gran Buenos Aires. De esta manera, en junio el 43% de las compras se realizaron en este tipo de comercios frente a un 28% realizado en supermercados y un 29% en hipermercados. El año pasado los locales de cercanía habían capturado el 37,1% de las ventas en unidades mientras que en los supermercados se habían producido el 29,3% y en hipermercados el 33,6% de las compras.

“El incremento de la participación de los locales de cercanía también tiene que ver con el recorte de gastos porque se gasta menos que en los hipermercados”, explicó José Ignacio Amodei, director de Trade Marketing de CCR.