Buenos Aires

Primavera en la ciudad

Buenos Aires tiene tantos atractivos como pocas ciudades en el mundo. Y con la llegada de los días cálidos, la City porteña despliega todo su potencial. La oferta clásica de entretenimiento, gastronomía y sitios histórico-culturales se complementa con opciones de actividades al aire libre. Aquí, algunos ejemplos. www.ambito.com

La City porteña es cosmopolita. Se podría decir que es una de las pocas ciudades de la Argentina, si no la única, que mantiene una interesante agenda de atractivos durante las cuatro estaciones del año. Pero la llegada de la primavera la potencia y la muestra en toda su dimensión. 

Ferias callejeras, plazas y parques, paseos de compras y otros escenarios a cielo abierto forman parte del abanico de opciones en esta época del año. 

circuito autoguiado

Una buena opción para conocer las zonas turísticas de Buenos Aires es haciéndolo a pie y por cuenta propia, pero con los mapas autoguiados que ofrece la comuna porteña. Se trata de 14 recorridos diferentes: Av. de Mayo; Barracas; Casco Histórico (Montserrat); Av. Corrientes; La Boca; Lagos y Bosques de Palermo; Palermo Viejo, Soho y Hollywood; Palermo Chico; Puerto Madero; Recoleta; Retiro; San Telmo; San Nicolás y Nueva Pompeya.

Un buen punto de partida puede ser la mítica Avenida de Mayo, heredera de la estética de los bulevares parisinos y la Gran Vía madrileña. Inaugurada en 1894, se extiende desde la Casa Rosada hasta el Congreso de la Nación y contiene edificios, cafés, billares y restoranes históricos. Algunos de los puntos destacados de este circuito son la Plaza de Mayo, la Casa Rosada, la Catedral, el Cabildo, la Academia Nacional de Tango, el Café Tortoni y el Congreso. En la docena de propuestas sobresale también el sureño barrio de La Boca, con una historia que se remonta a la llegada del español Pedro de Mendoza en 1536, durante la primera fundación de la ciudad. De hecho, existe la idea de que el primer fuerte construido en la zona podría haber sido ubicado en las inmediaciones del Riachuelo. La Boca, que se llama así por ser la boca del Riachuelo, creció con forma de arrabal y dio lugar a un barrio marítimo poblado de astilleros, silos, saladeros, curtiembres y depósitos de lana y carbón. Los inmigrantes, en su mayoría italianos, dieron vida a toda la zona y hasta hubo quienes intentaron convertirla en una república independiente. Los artistas y bohemios también hicieron su aporte, con el pintor Benito Quinquela Martín como gran exponente. Un paseo por La Boca lleva por unos 15 puntos turísticos, entre los que se destacan la Torre del Fantasma, el Museo al Aire Libre Calle Caminito, la Fundación Proa, la Vuelta de Rocha, el Teatro de la Ribera, el estadio y el museo del Club Atlético Boca Juniors y el Antiguo Puente Transbordador Nicolás Avellaneda.

Otro punto estratégico para conocer Buenos Aires es el Abasto, zona que, en rigor, no es un barrio en sí mismo, pero representa toda la influencia del Mercado de Abasto, en la avenida Corrientes al 3200, hoy convertido en uno de los principales shopping de la Ciudad. Habitado por inmigrantes de distintas procedencias, el Abasto fue lugar de teatros, circos, fondines, cantinas y bares, con el tango como banda sonora. En el entorno vivieron héroes de la llamada música ciudadana como Carlos Gardel, Aníbal Troilo y Osvaldo Pugliese. Hoy el Abasto se recicla también como zona de bares y cultura joven, y un recorrido por esas calles merece visitas al pasaje, el museo y el monumento a Carlos Gardel, los pasajes Zelaya y del Filete y la Ciudad Cultural Konex.

San Telmo es otro de los hitos obligados, uno de los barrios más antiguos y tradicionales, con un patrimonio histórico más que centenario, de calles empedradas y antiguas casonas. La Plaza Dorrego es el corazón del barrio; la más antigua de la Ciudad después de la Plaza de Mayo. Allí funciona cada domingo la feria de antigüedades más importante del país. Algunos otros sitios para visitar en San Telmo son el Viejo Almacén, la Casa Mínima, el Pasaje San Lorenzo, la Iglesia Dinamarquesa, el Mercado de San Telmo, la Iglesia Nuestra Señora de Belén, la Parroquia San Pedro González Telmo, el Museo del Claustro y la Iglesia Ortodoxa Rusa de la Santísima Trinidad.

En bicicleta por barrios y parques porteños

Los bicitours también recorren barrios como Puerto Madero, Palermo Viejo y el Centro. Lentamente, pero a paso firme, la Ciudad de Buenos Aires va abriendo cada vez más paso a las bicicletas, ampliando la red de ciclovías y convirtiéndose no sólo en un medio de locomoción sustentable, sino también en una nueva forma de esparcimiento y de hacer turismo por los barrios y las zonas históricas y culturales de la capital argentina.

circuitos en dos ruedas

La primavera es la estación ideal para recorrer la Ciudad en dos ruedas y explorar las diferentes opciones que hay para pasear, ya sea por áreas verdes o en tours a través de bienes culturales. Las zonas más visitadas por el cicloturismo porteño son barrios como San Telmo, La Boca, Recoleta y Puerto Madero, así como pulmones verdes como la Reserva Ecológica, los Bosques de Palermo y el Rosedal. El Hipódromo, los estadios de Boca Juniors y River Plate, el cementerio de la Recoleta, la Plaza de Mayo, el Teatro Colón y las escapadas a la provincia por el corredor de zona norte son también clásicos de este tipo de experiencias.

Se ofrecen interesantes visitas temáticas guiadas, tales como "Parques y museos" y "Parques y monumentos", las cuales visitan, entre otros lugares, el Planetario, el Hipódromo, el Jardín Japonés, el Lawn Tennis Club, los lagos de Palermo, el Rosedal y museos como el Sívori, el Bellas Artes, el MALBA y el José Hernández.

La Reserva Ecológica es uno de los tours más recomendados. En este espacio verde de 360 hectáreas junto al Río de la Plata y a pocos metros del centro porteño se estableció en forma espontánea una gran cantidad de especies vegetales típicas del Litoral y la ribera rioplatense, junto con fauna característica de las lagunas y los bañados pampeanos. El lugar, declarado Parque Natural y Zona de Reserva, es ideal también para paseos a pie, disfrutando de los senderos y los miradores.

ferias dominicales

Otra característica que atrae a locales y visitantes por igual son los circuitos comerciales a cielo abierto. Son tantos que es imposible recorrerlos en un fin de semana. Sin embargo, como todo gran circuito, éste también tiene sus puntos clave, que se pueden descubrir en una jornada.

El domingo es el mejor momento para programar una visita a ferias, pues algunas sólo abren ese día, como es el caso de Plaza Dorrego, o Mataderos. La primera, tradicional feria de San Telmo, es la seleccionada para comenzar el tour.

A la altura de Humberto I al 400, los artesanos arman sus puestos desde muy temprano. La plaza es una de las pocas totalmente pavimentadas de la Ciudad. En tiempos de la Colonia, la zona era conocida como Alto de las Carretas porque los carros tirados por bueyes o caballos la usaban como parada antes de cruzar un arroyo para llegar al centro de Buenos Aires. A partir de 1822 alojó un mercado de alimentos y en 1900 recibió su nombre actual. Alrededor de la plaza, muchos caserones del siglo XIX fueron reciclados y transformados en cafés, negocios de antigüedades (especialmente en la calle Defensa) o restoranes. Los bares de la zona ponen mesas en la plaza y es uno de los lugares con más artistas callejeros de la Ciudad. Los domingos funciona una gran feria de antigüedades y artesanías que reúne a más de diez mil visitantes y cuenta con 270 puestos de venta. En la feria se pueden encontrar desde fonolas, libros usados, discos de tango y revistas de colecciones agotadas hasta valiosas antigüedades, ropa de época, mantillas y bordados. Durante la feria se dan clases de baile de tango en el centro de la plaza. Dos o tres horas a la mañana alcanzan para pasear no sólo por la feria, sino para explorar otros senderos alternativos que propone el barrio de San Telmo.

El circuito puede continuar al mediodía con un almuerzo y una visita a Mataderos, escenario de los más variados puestos de comidas regionales. Para llegar desde San Telmo hay que tomar cualquier calle que baje hasta avenida Independencia, circular por esta arteria hasta Lisandro de la Torre (a esa altura Independencia ya es avenida Alberdi) y allí girar a la izquierda hasta llegar a avenida De los Corrales. 

La feria de Mataderos es el lugar propicio para codearse con la producción y difusión de las tradiciones populares argentinas. Está ubicada frente al Mercado Nacional de Hacienda, un Monumento Histórico Nacional. Los numerosos puestos de venta rodean el Monumento al Resero (el que ejercía el antiguo oficio de conducir el ganado a pie por largas distancias). El paseo cuenta con tres áreas: artesanías tradicionales (mates, sombreros, artículos de cuero, instrumentos musicales, etc.), festivales artísticos y destrezas gauchescas. 

Éstas comprenden jineteadas, doma y carrera de sortijas. También se realizan charlas, exposiciones, juegos tradicionales para niños y adultos, clases de baile folclórico y tango. A la hora del almuerzo, la oferta comprende desde asado y pastas en cualquiera de los restoranes ubicados alrededor de la feria, hasta productos regionales como tamales, humitas, empanadas norteñas o locro en los puestos que funcionan en el interior del predio ferial. Mataderos recibe unos 5.000 visitantes cada domingo. 

PALERMO SOHO

Después de visitar dos barrios tan característicos de la Ciudad (San Telmo y Mataderos) y a la vez tan distintos, en otro sector de Buenos Aires, sobre Jorge Luis Borges y Honduras, en Palermo, vecinos y comerciantes se preparan para otra noche agitada. Allí la placita Serrano (plaza Cortázar) se ha convertido en el corazón de Palermo Soho. En la década de 1980, alrededor de la plaza comenzaron a abrir bares y restoranes que se pusieron de moda. Actualmente se multiplican los negocios de ropa y diseño vanguardista. Plaza Cortázar está casi en el centro de la zona conocida como Palermo Soho por su estilo artístico y bohemio, delimitada, aproximadamente, por las calles Niceto Vega, Malabia, Guatemala y Godoy Cruz.

En Palermo Soho hay mucho movimiento, especialmente de noche. La gente lo visita por sus bares (en algunos hay espectáculos musicales o de teatro), restoranes y locales de diseño de objetos, de muebles o de ropa. Pero también es una buena ocasión para llegar hasta el otro lado de las vías del Ferrocarril Metropolitano, hasta Palermo Hollywood, una zona de estudios de cine y televisión, productoras y radios que por las noches se llena de gente que busca bares de moda o restoranes de cocina internacional, étnica y de autor.