Parque Patricios

Parque Patricios, el barrio de la Ciudad que más crece

El sur porteño.En cinco años se construyeron más de 300 mil m2 y se están instalando nuevos negocios. El despegue coincide con el desarrollo del Distrito Tecnológico, que ya suma 199 empresas.
www.clarin.com, 9/11/2014

Einat Rozenwasser
Parque de los Patricios sigue cambiando: en cinco años se construyeron más de 300 mil m2 entre proyectos públicos y privados. Además de los empleados de las empresas –ya se radicaron 200 en el Distrito Tecnológico– llegan nuevos vecinos desde otros barrios porteños y también del Sur del Conurbano. Se estima que son más de 10 mil consumidores nuevos que atraen a las marcas de moda y abren el juego a un nuevo circuito comercial.

En este momento se están desarrollando más de 20 emprendimientos en la zona. “Se ve el cambio, sí. No se puede decir que es un boom como fue Palermo Hollywood, es parte de un proceso”, confirma el arquitecto José Rozados, director de Reporte Inmobiliario. Y repasa las obras que se están llevando adelante en Caseros casi Boedo, Caseros y Maza, Caseros y Sánchez de Loria, entre otros.

“Nosotros trabajábamos en la zona de Palermo, Belgrano y Núñez, y hace cuatro años un cliente nos propuso hacer un edificio en Parque Patricios. En ese momento tenía un índice bajísimo de construcción, pero había demanda”, cuenta el arquitecto Darío López, socio del Estudio desarrollador Arquitectonika, que ya levantó cuatro edificios y construye dos más. En este período el valor del metro cuadrado trepó de u$s 1.400 a u$s 1.700.

¿Qué perfil tienen los nuevos vecinos? “El 30% es migración y el 70% son vecinos del mismo barrio que no encontraban oferta inmobiliaria y se iban”, avanza López. En el primer grupo aparecen los empleados de las nuevas empresas que aprovechan para estar más cerca del trabajo y también profesionales los distritos del Sur del Gran Buenos Aires, como Lanús, Avellaneda y Lomas de Zamora, que instalan sus oficinas en la Ciudad (con una dinámica similar a la que tienen barrios como Saavedra y Núñez con el Conurbano Norte). En el segundo, parejas jóvenes que crecieron ahí y no se quieren mover de su barrio y también, personas mayores que por seguridad o amenities prefieren cambiar casa por departamento.

Las cifras del Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad ponen en contexto el crecimiento. Las 199 empresas que se radicaron en la zona desde que se creó el Distrito Tecnológico, a fines de 2008, se dedican a la tecnología de la información y comunicación (TIC’s) y al software. Solo entre las ocho con más personal suman 3.500 empleados, lo que genera un polo atractivo para marcas y franquicias comerciales. Ya hay sedes de Havanna, Subway, Carrefour Express y El Noble, entre otras, y hay 40 empresas en gestiones para instalarse en la zona, entre ellas cadenas como McDonalds y Burger King, Starbucks o Megatlon.

“Es un orgullo ver el compromiso de estas empresas que trajeron inversión y empleo al barrio en un escenario económico de incertidumbre”, reflexiona Francisco Cabrera, ministro de Desarrollo Económico porteño. Para acompañar este proceso se realizaron distintas obras que partieron de una puesta en valor de los espacios públicos: se remodeló el Parque de los Patricios, instalaron nuevas luminarias, cerca de mil árboles, repararon baches y veredas e hicieron arreglos en el Centro Comercial a Cielo Abierto de Caseros. También hubo un gran cambio en el transporte público, con la extensión de la línea H, la construcción del Metrobus Sur y una estación de Mejor en Bici. Y se instaló la Comisaría N° 4 de la Policía Metropolitana.

Ahora se está trabajando en el acceso al Distrito, también en la recuperación de la Plazoleta Pringles y en un bulevar verde para dividir los carriles sobre Caseros. En el nuevo Centro Cívico, edificio al que a fin de año se mudará la Jefatura de Gobierno, originalmente diseñado para el Banco Ciudad por el arquitecto Norman Foster. Y en lo que serán las nuevas sedes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) y, más adelante, la Universidad Del Salvador (USAL).

“Con la mudanza de las universidades se cierra un ciclo de trabajo, la educación tecnológica era la pata que faltaba y se suma a la inversión en el espacio público y la atracción de empresas”, concluye Cabrera.