¿Cuántos años duran las casas?

¿Cuántos años duran las casas?

POR MIGUEL JURADO *

Un panorama de los distintos rendimientos de materiales, cerramientos y pinturas.

07/05/14 - www.clarin.com
Cayeron unas gotas este fin de semana y fue suficiente para que de vuelta se mojara el lavadero. Es que el techo ya no da para más. Le puse membrana asfáltica hace siete años, un trabajo, por lo visto, bastante mal hecho. El domingo, cuando por fin subí a ver lo que pasaba, descubrí que en las uniones de la membrana estaban creciendo dos plantitas de palam palam, una especie destinada a convertirse en árbol. Por el caminito de sus intrusivas raíces, el agua llegó al interior del lavadero y arruinó el cielo raso. Si lo dejo así, puede llegar a destruir todo: sabemos que el agua es el peor enemigo de las construcciones… y de los arquitectos.
“Los edificios no son para siempre”, decía mi profesor de construcción en la facultad, y agregaba que el secreto de su permanencia dependía de “tres ca”: calidad, calidad, calidad. “La vida útil de una construcción depende de la calidad de sus materiales, de la calidad de la mano de obra y de la calidad del mantenimiento”, explicaba.
Puesto a buscar cuál es la expectativa de vida de una membrana, descubrí que la mía falló 23 años antes de lo previsto por falta de mantenimiento. La vida útil de los componentes de una casa está muy estudiada en otros lugares. La National Association of House Builder (NAHB), por ejemplo, es una organización estadounidense que asesora a constructores y tiene analizado cuánto puede durar cada parte de una casa. Y una casa es tan fuerte como su componente más débil.
Por lo general, esperamos que una vivienda dure 100 años, o más, porque estamos acostumbrados a que nuestras construcciones de ladrillo tengan una larga vida útil. Es que existen edificios ladrilleros de más de 500 años en perfecto estado. A su vez, las estructuras de hormigón armado, tan típicas en estas latitudes, son casi eternas, siempre y cuando no las agarre el agua. Este impiadoso enemigo puede colarse por ínfimas fisuritas y alcanzar los hierros para oxidarlos, lo que hace que aumenten de volumen, lo que hace que rompan el hormigón, lo que hace que generen grietas más grandes, por donde vuelve a colarse el agua. La solución, pinturas o siliconas para sellar la superficie. Ojo, en las mamposterías pasa algo parecido, el agua penetra y destruye revoques y pinturas. Por eso deben estar secas y bien pintadas.
Los de la NAHB tienen todo más o menos calculado. Algunas previsiones son las siguientes: Carpinterías de hierro. De 30 a 40 años. Depende del mantenimiento; pintura antióxido con pulida previa y esmalte cada 5 años pueden hacer que duren una eternidad. El agua las destruye mal.
Carpinterías de madera. Pueden permanecer operables por más de 40 años. El mantenimiento es clave y se puede reparar con un buen carpintero. Ojo con la humedad, permite que crezcan bacterias y hongos, ese es su fin.
Carpinterías de aluminio. Duran entre 40 y 50 años. Lo que primero se resiente son accesorios como burletes y rodamientos. Su reemplazo mejora la prestación de todo el cerramiento.
Carpinterías de PVC. Tiene una expectativa de vida de 30 a 50 años, lo que más las afecta es el sol y, como en el caso de las de aluminio, los accesorios se estropean antes que la carpintería misma.
Pinturas. Las exteriores e interiores pueden durar hasta 15 años, pero es mejor repintar la casa cada 7 años y, sobre todo, preparar bien las superficies para duren más.
Caños. Los de plástico deberían ser eternos pero depende de la colocación. Los viejos caños de hierro y plomo pueden durar 70 años, los galvanizados, apenas 30. Los caños tipo hidrobronz son casi eternos, pero ojo con las uniones: calidad de mano de obra.
Membranas asfálticas. Duran 30 años. Bien colocadas, no como las de casa.
* Editor adjunto ARQ