Más robos a casas vacías y menos arrebatos en la calle

POR LEONARDO DE CORSO (Clarin.com)

Delitos de verano en Capital y el GBA. El movimiento de gente hacia los lugares de veraneo también modifica el mapa del delito en la Ciudad y el conurbano. Los robos a casas aumentan entre un 20 y un 30 por ciento, según estima la Policía.

16/01/12
El delito sigue la lógica del flujo humano. Los balnearios multiplican por diez su población en estos meses, y aumentan allí los casos de inseguridad, pero ¿qué pasa durante el verano en Buenos Aires y el conurbano? Con menos gente en la calle y en las casas, la ecuación es casi matemática: hay menos hurtos y arrebatos en la calle y aumentan los robos a casas entre un 20 y un 30 por ciento –depende la zona–, según afirmaron a Clarínfuentes policiales y judiciales.
“Durante enero y febrero hay menos concentración de gente en las calles porteñas por la simple razón de que muchos se van de vacaciones. Al haber menos aglomeración de gente, a los arrebatadores les resulta más complicado tanto sorprender a las víctimas como luego escapar perdiéndose entre la gente. Por eso en esta época del año bajan mucho las denuncias de robos de celulares”, contó una de las fuentes policiales consultadas.
La contracara son los robos a casas. Según fuentes de las policías Federal y Bonaerense, las bandas que se quedan en el verano para dedicarse a este delito suelen trabajar en grupos de al menos tres personas . Dos entran al lugar elegido para dar el golpe y al menos uno (muchas veces es una mujer) se queda de campana en la cuadra, generalmente dentro del auto que van a usar para cargar todo y huir.
En Capital, un clásico del verano son los robos a edificios con muchos estudios jurídicos. Como en enero hay feria judicial y los abogados no trabajan, esas oficinas suelen estar cerradas todo el mes. “Tratamos de controlar más los autos y camionetas que están estacionados en las puertas de los edificios céntricos donde hay oficinas. Es notable como, a veces, un auto ve que se acerca un patrullero y se aleja rápidamente de la cuadra en la que estaba estacionado ”, cuenta un jefe policial a cargo de una de las comisarías del Centro.
Los expertos en seguridad afirman que mucha gente comete errores inocentes al dejar sus casas y “avisar” que no van a estar durante un tiempo.
“En casas vacías y sin ningún tipo de protección, los ladrones sólo necesitan un cortafierro y un martillo para romper la puerta en unos segundos. Una vez adentro, trabajan a gusto y con todo el tiempo del mundo”, contó un policía.
El aumento de este tipo de delito se refleja en el negocio de la seguridad privada. Amarina Gil, gerente de la división alarmas domiciliarias de Prosegur, dijo a Clarín que durante noviembre y diciembre crecen entre un 10 y un 15 por ciento las consultas de gente que ya sabe que se va en verano y teme dejar su casa sola.
“Como en época de vacaciones aumentan los robos y vaciamientos de casas, se están usando más los sistemas de alarmas y de monitoreo”, aseguró Patricia Sclocco, directora de Asuntos Públicos de Securitas.
Según Sclocco, en vacaciones también llaman más quienes ya tienen alarmas colocadas, “para asegurarse de que funcionen correctamente cuando ellos salgan”.
La necesidad de controlar lo que pasa en sus casas mientras los dueños no están disparó también la oferta de más tecnología. “Últimamente está creciendo la instalación de cámaras monitoreadas, ya que el consumidor quiere irse y mirar qué pasa de manera on line en su hogar, comercio u oficina, desde el lugar donde se encuentre”, aseguró Gil.